El principal vehículo para esta transmisión resonante a nivel de ω es el campo electromagnético del corazón . Como establecimos en el Libro 2, este campo no solo es miles de veces más potente que el del cerebro, sino que se extiende varios metros a nuestro alrededor, llevando consigo la información de nuestro estado emocional. Cuando un individuo genera un estado de conciencia (ω) coherente, su ritmo cardíaco entra en un patrón sinusoidal y ordenado. Este patrón se imprime en su campo electromagnético, convirtiéndolo en una onda portadora de información de coherencia.

Cuando otros individuos (nodos) entran en este campo, sus sistemas nerviosos, que son exquisitamente sensibles a las señales electromagnéticas, "leen" esta información de forma no consciente, un proceso que la ciencia ha denominado transferencia de energía electromagnética . Si el campo receptor está en un estado de disonancia (estrés, ansiedad), la señal coherente y estable del campo emisor actúa como una fuerza de arrastre ( entrainment ), invitando al corazón y al cerebro del receptor a sincronizarse con su ritmo armónico. Este proceso, conocido como co-regulación, es la base de por qué la presencia calmada de una persona puede calmar a otra sin mediar palabra. Es la resonancia de ω manifestada a nivel fisiológico.

A través de este mecanismo, los individuos que mantienen estados de coherencia se convierten en generadores de campos de coherencia . Estos campos son "burbujas" de orden y estabilidad en el océano a menudo caótico de la conciencia colectiva. Dentro de un equipo de trabajo, la presencia de uno o dos miembros que operan desde la coherencia puede elevar el rendimiento de todo el grupo, fomentando la creatividad y la colaboración. En una familia, un padre o una madre que cultiva la coherencia interna puede actuar como el ancla emocional que estabiliza todo el sistema familiar.

Por el contrario, un estado de ω disonante también es contagioso. Un individuo que emite un campo electromagnético caótico de miedo o ira proyecta "ruido" en el entorno, lo que tiende a activar la respuesta de amenaza en los sistemas nerviosos de quienes lo rodean, propagando la disonancia. La resonancia es una ley neutral. La pregunta para el Ingeniero de Sistemas Internos es: "¿Qué tipo de señal estoy eligiendo transmitir a la red? ¿Estoy contribuyendo con coherencia o con estática?". La gestión de la propia conciencia (ω) se convierte así en un acto de responsabilidad social y ecológica a nivel vibratorio.

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