la acción al emitir su firma vibratoria. El Alma (el modulador) recibe esta frecuencia pura y la "reduce" (transforma) en las frecuencias más bajas de la energía (β), como las emociones y la bioelectricidad, que el hardware de γ puede procesar.
Esta naturaleza vibratoria explica la mecánica de la resonancia . Como exploraremos en el Libro 2, la ley fundamental de la energía es que "lo semejante atrae a lo semejante". En términos funcionales, las frecuencias similares se refuerzan mutuamente (interferencia constructiva).
El espíritu (α), al emitir su frecuencia fundamental, actúa como un potente diapasón. Por la ley de resonancia, este "diapasón" vibratorio sintoniza el filtro perceptivo del hardware (γ) y atrae al campo de experiencia del individuo las circunstancias, personas y eventos que son armónicos con su propia vibración.
Un Arquitecto cuya frecuencia fundamental está "afinada" con la coherencia (debido a una Índole optimizada para la confianza y el amor) proyectará esta vibración. Por resonancia, tenderá a percibir y experimentar un ω de flujo, oportunidad y conexión. Su realidad externa reflejará su armonía interna.
Un Arquitecto cuya frecuencia fundamental está distorsionada por el ruido del ego (una Índole que aún procesa el miedo) proyectará una vibración de disonancia. Por resonancia, sintonizará con un ω de conflicto, escasez y separación.