La Índole es también la fuente de nuestra brújula moral. Es el "instinto" que nos hace sentir una disonancia (ω) cuando actuamos en contra de principios universales como la compasión
La Índole es, por tanto, el verdadero "yo" que evoluciona. Mientras que el ego es la máscara temporal que usamos, la Índole es el rostro que se pule y refina con cada experiencia. El propósito del aprendizaje (α) es, en última instancia, la optimización de la Índole .
El bucle cibernético α → β → γ → ω → α es el mecanismo de esta optimización.
El espíritu (α), guiado por su Índole actual, toma una Elección .
Esta elección genera una Experiencia (ω) de retroalimentación (coherencia o disonancia).
El espíritu procesa esta retroalimentación. Si la lección se integra, el algoritmo de la Índole se actualiza .