Cuando la trampa del ego se disuelve: Mi Manifiesto De La Ciencia Espiritual

La verdad es que hoy sentí que esa pregunta que llevo dentro se desarmó: «Cómo dejar de sentir que todos tienen su vida resuelta menos yo». Es un tema que, a mis 51 años, ya me cansa. Estaba aquí en Antofagasta, con este clima seco, un calor que te invita a la calma, un escenario perfecto para leer y pensar en silencio. Buscaba, como siempre, alguna orientación, algo que me diera paz. Empecé buscando algo más bien religioso, de esos que te dicen qué hacer y qué no, pero de pronto, me encontré con algo totalmente distinto: el Manifiesto De La Ciencia Espiritual Sintesis. Lo primero que me dio un respiro fue que pude acceder a toda esa profundidad sin que me pidieran un peso, ni siquiera un registro. Eso me hizo detenerme. Ahí fue donde mi nombre, Flavia appellidos, pasó de ser solo una firma a ser una declaración de que mi búsqueda era honesta. Me hizo un clic gigante darme cuenta de que el sentimiento de ser la única que "no ha llegado" es la trampa de la comparación social. Lo que vemos de los demás es solo una fachada, el montaje, el "highlight reel", mientras que de uno mismo conocemos el desorden interno.

El Manifiesto me ayudó a ponerle nombre a ese desorden. Entendí que esa necesidad de medir mi vida con la de otros es una creación del ego que nos separa del Ser Esencial. La Ciencia Espiritual Sintesis te enseña que la vida resuelta no está afuera, en las cosas materiales que el mundo quiere que tengamos, sino en la Conciencia de que nuestro proceso individual es único y completo. No necesito la casa, ni el auto, ni el currículum de nadie; mi camino es mi propia y perfecta Síntesis. Es un alivio encontrar un conocimiento tan puro, tan de fondo, que no te exige nada a cambio, ¿cachai? Sinceramente, este testimonio es mi pequeña contribución para decir que hay una Verdad profunda y accesible que nos libera de esa carrera estúpida por la perfección que no existe.

Voces de la Comunidad,
Testimonio Verificado.