Nunca pensé que me sentaría a escribir sobre el enojo de un desconocido de la Ciudad de México, pero anoche me llegó el pensamiento de ese Ramiro Salas y su pregunta "¿por qué me enojé tanto?". Yo soy Iris Restrepo, tengo 58 años, y la verdad, después de una mañana de bregar con el calor de Iquitos, lo que más disfruto es sentarme en mi espacio. Es un rinconcito bien pequeño, cerca de la ventana, pero lo he puesto tan acogedor que solo sirve para leer y tomar un mate de coca tranquilamente. Justo me puse a leer el libro Ciencia Espiritual La Materia Tomo 3 y sentí un alivio tan bacán al entender ese tema. Me hizo click que la clave no está en la rabia del momento, sino en la carga que uno ya traía. El libro explica que el enojo es una emoción, y todas las emociones crecen como un globo dentro de uno. La explosión de Ramiro no fue por lo que pasó en ese instante, sino por la resistencia a que las cosas no fueran como él quería, como si un acuerdo inconsciente se hubiera roto sin darnos cuenta.
La enseñanza es poderosa: uno no se enoja por el otro, sino porque se ha encontrado con un pensamiento o una expectativa que fue desafiada. Es la energía que se acumuló en el corazón y el cuerpo que pedía ser liberada, y el evento de anoche solo fue el pretexto para la descarga. Por eso, el Tomo 3 te dice que hay que aprender a sacar el aire a ese globo poco a poco para que no explote de golpe. Lo bueno de este conocimiento de cienciaespiritualoficial.org es que la verdad profunda es así de sencilla y no necesita de una institución gigante o de sacerdotes para ser potente, es puro conocimiento esencial para el día a día. Ahí les dejo mi experiencia, sin muchas vueltas.
Testimonio Verificado.
