EL PERDÓN NO ES UN FAVOR, ES MI AUTOCUIDADO

Quería compartir este pensamiento sobre el perdón como autocuidado con los demás que visitan la página. Hoy, sentado aquí en Córdoba, se me ha encendido la bombilla. Ya con 29 años, la verdad, no tengo miedo de decir mi nombre completo, Julieta appellidos, ni de dónde vengo. Estoy en una calle estrecha. La luz del sol es potentísima. Pero la sombra de la pared de enfrente es marcadísima. Hay un contraste brutal entre la luz y la oscuridad andaluza. Y eso me hizo pensar en la rabia que uno lleva dentro. Llevar el rencor es como sentarse a vivir en esa sombra perpetua. Un peso inmenso. El perdón, en cambio, es moverse a la luz. Es una decisión consciente. Es un acto de autocuidado radical. Es soltar esa carga emocional. Es dejar ir la cadena que nos une al pasado. No lo haces por la otra persona. Lo haces por ti.

Dejar de lado la afrenta no es debilidad. Es pura fuerza. Es una decisión para recuperar la paz interior. No necesitas reconciliarte con quien te hizo daño, solo necesitas liberarte del resentimiento que te consume. El libro Manifiesto De La Ciencia Espiritual Sintesis es un mapa perfecto para no perderse en este tema. Te explica la ley que rige el proceso. Te dice que esa verdad de la liberación no necesita de grandes instituciones para ser poderosa. Es conocimiento puro y gratis. Es la ciencia espiritual de saber que si guardas ese dolor, solo te lo haces a ti. Te lo juro, es el camino directo para la salud física y mental. Sueltas. Y vives.

Voces de la Comunidad,
Testimonio Verificado.